Furnas: Del cocido a sus famosas termas

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Si tuviéramos que elegir un pueblo singular y único en la Isla de San Miguel, sin duda alguna, ese sería el municipio de Furnas. Se encuentra en el concejo de Povoacão, en el interior de la isla y está situado en la costa sureste.

Nada más bajar del coche, nos sorprendió el olor tan peculiar que se respiraba. Todo esto, es debido al azufre que sale de sus calderas, también conocidas como fumarolas. No os extrañe ver en pleno verano vapor saliendo de paredes, muros o de pequeñas fisuras en el suelo. El olor, en un primer momento, es bastante desagradable, es un olor parecido a huevo podrido. Pasados unos pocos minutos os acostumbrareis y ya ni lo oleréis.

Nos sorprendió mucho que la construcción del pueblo se hiciera encima de un lugar tan inestable. A nosotros nos daba un poco de respeto, aunque sus habitantes paseaban y lógicamente hacían su vida con total tranquilidad.

En uno de los extremos del pueblo, pudimos ver las famosas Caldeiras de Furnas. Está lleno de emanaciones y pequeños geiseres (no tan espectaculares como los de Islandia porque no se elevan a tantos metros del suelo), pero sí muy sorprendentes por la proximidad que hay sobre las viviendas del municipio.

En esta zona de calderas también podemos beber agua. No es un agua mineral, es un agua muy especial ya que es gaseosa. Nosotros probamos de tres diferentes fuentes y cada una tenía un sabor diferente. Los sabores de las diferentes aguas se diferencian por su dureza y tienen un curioso y peculiar regusto a hierro. No os asustéis el agua es totalmente potable y muy saludable. Hay infinidad de clases de agua y llegando a más de 30 tipos.

Y por supuesto al estar en Furnas teníamos que probar su plato estrella, su cocido. Hay que tener en cuenta que este cocido es un plato muy especial. Se empieza a cocinar sobre las seis de la mañana, colocando una gran olla dentro de la tierra en una caldera volcánica a escasos metros de la Lagoa de Furnas. Se cubre totalmente con tierra para que sus ingredientes se hagan lentamente durante casi 5 – 6 horas.

Ahora bien, si quieres ver la extracción de las ollas es posible. Entorno a las 12:15h deberás de estar en la Lagoa de Furnas. Allí verás cómo se extrae de la tierra la olla con los ganchos y los restaurantes y particulares las retiran para la hora del almuerzo. Nota: Para acceder hay que pagar un ticket (0.50€) por persona.

Nosotros por supuesto lo queríamos probar, aunque no sabíamos muy bien los ingredientes que llevaba. Es toda una gozada escuchar la gran variedad de productos que se meten en la olla y dan lugar a este preciado cocido.

Chorizo, morcilla, col, oreja, gallina, zanahoria… eso sí nada de garbanzos y servido con un arroz cocido para acompañar. Nos extrañó muchísimo esta combinación, pero continuamos degustando este manjar micaelense. Cada cierto tiempo nos van sirviendo el caldo del cocido sobre los diferentes ingredientes y hay que reconocer que estaba que quitaba el sentido.

No es un cocido que nos haya sorprendido mucho porque en España, sobre todo por la zona de Galicia se hacen cocidos también muy contundentes y con muchas de estas materias primas. Nosotros lo probamos en el hotel Terra Nostra Garden. Recomendamos este lugar por el trato recibido, la calidad de los platos y todo el entorno que rodea a este hotel restaurante. Fue un plan perfecto. Aun así, cuando volvamos a las Azores, repetiremos seguro porque estaba delicioso.

Después de comer paseamos por la ciudad. Un pequeño pueblo con casas muy al estilo colonial. Lo que más nos gusto es que la gran mayoría de las casas estaban pintadas de blanco y con el reflejo del sol prácticamente se iluminaban a nuestro paso.

Pero tenemos que reconocer que nos gustaron también mucho los inmuebles y edificios con un carácter más romántico. Todos suelen estar rodeados de grandes y espectaculares parques.

Y por supuesto no nos podíamos ir de Furnas sin probar sus aguas termales. Nos dijeron que eran muy beneficiosas para la salud, sobre todo para los tratamientos medicinales que fueran necesarios para problemas en las vías respiratorias.

Os detallamos las 2 que podéis encontrar:

TERRA NOSTRA GARDEM

Esta fue la primera que probamos. Pero antes te recomendamos que te des un paseo por su jardín botánico. El recinto es muy grande y veréis plantas, árboles y flores traídos de diversos países con un clima tropical que aquí han arraigado como si fueran autóctonas. No hay una época al año para ir que sea mejor que otra ya que las flores están prácticamente florecidas durante las cuatro estaciones. Lo más importante del jardín, que puede verse durante todo el año, pero sobre todo en primavera, es la gran variedad de camelias de todos los tipos y rincones del mundo que puedes contemplar. Además, podrás encontrar pequeños estanques, grutas y rincones muy curiosos a lo largo del jardín.

Después de un buen paseo por este jardín decidimos probar sus piscinas termales. Nos pusimos el bañador en el vestuario y ya estábamos listos.

Hay un enorme lago en el centro del parque de color marrón, no es porque esté sucio ni revuelto es porque las sustancias ferruginosas que llevan sus aguas y son arrastradas del interior de la tierra. Os recordamos que la entrada tiene un coste de 8€ por persona y permite la visita al jardín y disfrutar del baño.

Primero probamos la más grande y acabamos luego en otra pequeña que está a muy poca distancia.

Después nos cambiamos y decidimos ir a conocer otra terma que no eran tan grande, pero sí muy famosa y con muchas piscinas.

POÇA DA DONA BEIJA

Es un conjunto de piscinas termales muy conocidas de toda la isla. Se han creado varias piscinas para disfrutar al máximo de ellas. Cada una se llama de una forma diferente y cuentan con diferentes temperaturas que oscilan entre los 29ºC a los 38ºC. Nosotros os recomendamos empezar en la que se encuentra en la parte más elevada e ir bajando de piscina en piscina. Muchas de ellas tienen pequeñas cascadas y son una autentica gozada relajarse aquí. Los alrededores de este lugar están llenos de una exuberante vegetación. Esto consigue que nos relajemos al máximo y que nos sintamos dentro de la propia naturaleza.

 

Tienen un horario muy amplio. Desde las siete de la mañana hasta las once de la noche. Está muy bien acondicionada ya que cuenta con duchas, taquillas y servicios.

Una de las mejores experiencias que se puede vivir en esta isla, es estar dentro de una de estas piscinas mientras llega la noche y aparecen las estrellas en el cielo. Ver como se pone el sol entre las montañas y que llegue la oscuridad es algo único e inolvidable. En cuanto el precio son 4€ por persona.

Y hasta aquí nuestra ruta por Furnas. También queremos agradecer a todo el equipo del Terra Nostra Gardena la Oficina de Turismo de Islas Azores por la estancia, a Jorge de Keep Walking Tours por el día tan chulo que pasamos y a TAP Portugal por hacer que las Azores estuviesen más cerca.

¿Conoces este tipo de termas? ¿Dónde conoces más? Esperamos tu comentario.

Además os dejamos con este vídeo de un colega de Oporto. Nos puedes ver en él!

Escrito por KrrteAndo

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